agresión,Justicia,Prevención,salud Quitar objetos arrojadizos, mostrar las manos, tener un plan de huida: los consejos a médicos y enfermeros para evitar las agresiones

Quitar objetos arrojadizos, mostrar las manos, tener un plan de huida: los consejos a médicos y enfermeros para evitar las agresiones




«En un hospital comarcal atendemos de media 400 o 500 pacientes al día, Seguridad no da para tanto». Lo explica Manuel, un pediatra que fue golpeado en Urgencias. Él se muestra favorable a esa protección. En 2022 Sanidad registró 13.177 agresiones a profesionales, la cifra más alta desde 2017. Quienes conocen el problema admiten que los agentes de seguridad son disuasorios en la atención a colectivos conflictivos, personas bajo los efectos de sustancias y pacientes con brotes violentos. Circunstancias que no siempre pueden preverse.

Esta violencia ha dado lugar a iniciativas legales para prevenirla y castigarla. Guillermo Pérez Rivero, abogado que asesora al Colegio de Médicos de Las Palmas, cita la creación del Interlocutor Policial, la consideración de los profesionales sanitarios como agentes de la autoridad si son atacados en su trabajo -lo que agrava las penas- y la mayor sensibilidad de los jueces.

Para saber más

El Interlocutor Policial Sanitario es una figura de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado especializada en estas agresiones y que hace de enlace con el sector. Su campaña ‘Cuida de quien te cuida’ se centra en la prevención. Precauciones previas como «disponer de vías de salida abiertas», «retirar objetos arrojadizos y susceptibles de ser usados como arma» y «tener un plan de huida» ilustran hasta qué punto ha crecido la sensación de inseguridad.

Cuando la tensión aumenta, recomienda el aviso inmediato a la Policía o la Guardia Civil, por teléfono o a través de la app AlertCops. «Mantener la distancia de seguridad», «hablar con tono pausado» y «mostrar las manos en todo momento» son otras de sus indicaciones.

Si la agresión se ha consumado, el Interlocutor Policial insta a denunciar. «Un delito no denunciado no existe. Los insultos y amenazas no denunciados hoy podrían convertirse en una agresión mañana», se lee en sus trípticos. 60 personas fueron detenidas por estos delitos en 2022, un año en el que cifra de agresiones físicas escaló hasta 2.007.

También el Consejo General de Enfermería ha difundido su propia campaña en colaboración con la Policía. A los consejos anteriores añade otros para las visitas a domicilio. «Ante un paciente conflictivo, acude siempre acompañado», recomienda. Insta a notificar de antemano la dirección y duración de la visita y, si se percibe riesgo, a «salir del domicilio con una disculpa».

Al igual que el Interlocutor Policial, los colegios profesionales y los sindicatos llaman a denunciar cualquier tipo de violencia y ofrecen asesoramiento legal. El abogado Guillermo Pérez Rivero lamenta que, pese a ello, una barrera frena a muchas víctimas, «las incomodidades para personas no habituadas al mundo judicial».

Otro ámbito de trabajo es la asistencia psicológica, por el episodio sufrido y por la posibilidad de reencuentro con el agresor. Manuel no ha tenido miedo al reincorporarse. Pero incrementa la autoprotección al recibir a familiares del hombre que le pegó. «Pido a otra persona que me acompañe».

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