La imagen tradicional de la vejez, con estereotipos de gente cansada y unas cuantas rutinas básicas, ha quedado muy atrás. La actual generación de mayores de 65 años vive una época de gran vitalidad, independencia y placer, tanto emocional como sexual, que los expertos ya han denominado ‘edad sexual’; una segunda juventud que sustituye a una versión caduca de la vejez.
