La medicina me ha enseñado algo útil para estos momentos: el diagnóstico más fácil no siempre es el acertado.
No escribo esto para convencer a nadie. Quien quisiera buscar motivos para dudar ya los ha encontrado, y ni los anuncios oficiales ni las explicaciones más detalladas han cambiado eso. Hay un tipo de juicio que se forma antes de escuchar, y no hay ningún argumento válido en contra.
