Vienes del supermercado con las bolsas de la compra cargadas, sacas los alimentos congelados… y si los metes dentro del congelador donde hay un espacio vacío, lo estás haciendo mal. Tanto es así que puedes poner en peligro tu salud y la de las personas que conviven contigo, y aunque no lo creas, dentro del frigorífico tienes que cumplir la orden para que todo esté bien.
