Ya está aquí julio y con él los olores clásicos de cada verano: cloro de piscina, sal marina, helado y barro… y, seamos sinceros, también: El transporte público huele a sudor en hora punta.. Y algunas personas ven en el envase de su desodorante que tiene una duración de 48 horas, incluso 72 horas, y lo toman como un desafío evidentemente innecesario a la convivencia humana.
