Son los platos estrella de la barbacoa y del menú de verano: butifarra, jamón, chorizos o bacon. Sin embargo, no sólo dejan huella en el sabor, sino que su abuso también hace que acumulemos más riesgos de dañar nuestro organismo. Un nuevo estudio europeo liderado por el Instituto de Investigación Biomédica Belvitg y el Grupo de Investigación en Nutrición y Cáncer del Instituto Catalán de Oncología (IDIBELL-ICO) amplía la evidencia sobre la necesidad de moderar el consumo de carne procesada.
