Lejos de estabilizarse, los ataques a los trabajadores de la salud han mantenido una tendencia al alza desde la pandemia. La Organización de Colegios Médicos (OMC) señala que la violencia se prolonga desde hace una década y media, con casi 9.000 agresiones denunciadas. En 2025, la incidencia anual es más alta con 2,71, justo por debajo de la reportada en 2022 con 2,87 ataques por cada 1.000 miembros. El año pasado se denunciaron 879, la cifra más alta jamás registrada.
El perfil del médico lesionado es el de una mujer menor de 35 años, que labora en el primer nivel de atención médica, donde la atención primaria representa el 58,6% de los casos. Y este año, la OMS destaca un salto sin precedentes en la asistencia sanitaria privada, con ataques que aumentaron del 12% al 17%.
Detrás de estos actos violentos hay conflictos con el profesional de la salud. Así se refleja en los detalles del último informe de la organización de vigilancia antiagresión de la OMS, publicado hoy. El principal motivo de las agresiones es el rechazo del criterio médico profesional en siete de cada diez consultas. El 44,2% se debe a disconformidad con la atención médica recibida. A esto se suman otros motivos, como discrepancias en incapacidad temporal (IT) y solicitudes injustificadas de recetas o informes médicos. Por esta razón, la OMS requiere un apoyo institucional absoluto para las decisiones clínicas.
Hace una semana, la Policía Nacional presentó el balance de la violencia en esta zona, en la que se realizaron más de 11.000 intervenciones policiales. En detalle, se produjeron más de 3.500 actuaciones en centros sanitarios y 8.000 en el ámbito de la atención domiciliaria, y se practicaron 138 detenciones por agresiones a profesionales.
El Ministerio de Sanidad afirma que en 2025 se notificaron un total de 18.563 ataques a las redes sociales, suponiendo 24,37 notificaciones de ataques por cada 1.000 profesionales de las redes sociales. En números absolutos, este año se registró un aumento de 1.493 ataques en comparación con los datos de 2024.
Aunque hubo un aumento de 1.493 ataques en 2025, este aumento no fue tan pronunciado como en 2023-2024, cuando el aumento alcanzó los 2.364 ataques. Las cifras globales del ministerio aún no se han cotejado, pero reflejan la tendencia de la OMS y la Policía Nacional.
Aún están pendientes los datos sobre agresiones a profesionales de enfermería. Estos últimos, a partir de 2024, recogen denuncias de un total de 2.525 agresiones a enfermeras en España, según datos del Observatorio de la Agresión del Consejo General de Enfermería, lo que supone que cada día se producen en nuestro país siete agresiones a enfermeras.
¿Cuál es la característica de un agresor?
Los agresores son adultos en edad activa que desacreditan el mito del deterioro cognitivo. El 49,9% tiene entre 40 y 60 años. La violencia la ejercen personas con plena capacidad funcional debido a conflictos organizativos-salud. El 12,9% de los agresores tenían más de 60 años, excluyendo la incapacidad mental o la vejez como causa predominante.
Durante 15 años, la imagen del agresor no cambia ante figuras externas, lo que confirma la estabilidad del conflicto dentro del sistema. Las soluciones basadas exclusivamente en la seguridad física ignoran que el conflicto surge principalmente del diseño de la atención y las expectativas resultantes.
Ocho de cada diez agresiones son psicológicas, mediante amenazas, coacciones, insultos y humillaciones. La violencia sanitaria actual busca oprimir, intimidar y deslegitimar. El 19% son agresiones físicas.
Esto coincide con un esquema que la Policía Nacional también analizó la semana pasada, donde 2012 desacuerdos sobre la baja por enfermedad o la asignación de medicamentos Se diferenciaban de los deseos del usuario y de las decisiones clínicas de los médicos.
De este peligro también alertó Manuel Yanguas Menéndez, jefe de la Unidad Central de Seguridad Privada de la Policía Nacional e interlocutor sanitario policial. doctor googlerefiriéndose a los casos en los que un paciente acude a una consulta con un diagnóstico y tratamiento en mente como resultado de sus búsquedas y citas en Internet otra respuesta del proveedor de atención médica.
«También tenemos la idea de que ‘porque pago por esto, tengo derecho a todo’, especialmente en el ámbito público», añadió el policía.
La agresión es un riesgo ocupacional interno en entornos de mayor presión, no un conflicto personal fuera de la oficina. La OMS afirma que «la normalización de la violencia silencia a la víctima y colapsa el sistema, alterando la continuidad de la atención».
La figura del poder estatal incluida en la futura legislación marco
En este sentido, el borrador del Estatuto Marco incluye la petición de los trabajadores sanitarios de aumentar su protección. el reconocimiento del personal sanitario estatutario de los servicios de salud «como organismo público a los efectos de garantizar la protección y el respeto que les corresponde en el desempeño de sus funciones y deberes». Se reconocen y amplían derechos como la protección contra agresiones externas; todo está incluido y desarrollado en el artículo 24.
Además del reconocimiento explícito de este derecho, en diversas partes del futuro marco regulatorio se incluyen diversos elementos que indirectamente fortalecen la prevención de ataques. Uno de ellos es la provisión de un plan de prevención y actuación contra agresiones y tratos violentos, así como recibir asistencia y protección de los órganos de la administración pública y de los servicios sanitarios en el ejercicio de su profesión o en el desempeño de sus funciones, incluida la protección jurídica y en procedimientos realizados bajo cualquier jurisdicción como consecuencia del ejercicio lícito de sus funciones.
Esto servirá como parapeto legal para las necesidades reflejadas en el informe del Observatorio de la OMS. Requiere protección durante la implementación de esta creciente demanda de protección legal. Aunque la conciencia es cada vez mayor, el médico no puede afrontar la agresión solo y, por tanto, requiere protección sistémica. En 2025 se presentaron 106 solicitudes de protección jurídica a través del Fondo de Protección Social de la Organización Médica Colegiada (FPSOMC).
Ataques «invisibles». ¿Por qué los médicos no los denuncian?
Sólo el 48,8% de las agresiones denunciadas se comunican oficialmente a la Policía Nacional, Guardia Civil, policías autonómicas y locales, juzgados y fiscales. El 13% de las agresiones provocan una baja laboral del profesional, otro agujero en el continuo asistencial.
En la radiografía de la Policía Nacional resaltaron esto y lamentaron que «están siendo agredidos y no denuncian». De los 20.000 ataques reportados por el departamento de salud, sólo 513 se cometieron. Yanguas Menéndez señaló la existencia del iceberg. «Hay dos tipos de baños: el que fue atacado y el que va a ser atacado», añadió.
La OMS recogió los motivos por los que los médicos no denuncian la violencia que reciben. “Porque hemos regulado las agresiones como parte del día a día de nuestra profesión; el tiempo, porque no hay sanciones ejemplares o son mínimas, y porque no se sienten institucionalmente protegidos;
