La fecundación in vitro (FIV) es hoy un método reproductivo absolutamente normalizado y estandarizado, pero a finales de los años 70 provocó un gran debate ético, además de escepticismo, junto con la revolución científica. Fruto de la investigación nació la primera «bebé probeta», como la llamaron, Louise Joy Brown (Oldham, Reino Unido, 25 de julio de 1978). La medicina reproductiva ha experimentado enormes avances tecnológicos, impulsados en parte por la crisis de fertilidad y el retraso en la maternidad, dando lugar a una época dorada que ha abierto nuevos dilemas éticos, sociales y legales. De todo esto se habla estos días en Barcelona en la VI edición Congreso Internacional EBART (Tecnología de Reproducción Asistida Basada en Evidencia), organizado por Eugin.
