Sacar el máximo partido a los fármacos pasa por saber qué efectos concretos tienen en el organismo, tanto buenos como malos, y así diseñar la mejor fórmula para cada situación. Muchos medicamentos vienen con un muro de cardiotoxicidad, que daña directamente la función cardíaca una vez finalizados los ensayos. Esto nos lleva a ignorar su continuidad y descartarlas como opciones.
