El Consejo de Ministros aprobó este martes en segunda vuelta un borrador de una nueva ley antitabaco que reforma los cigarrillos electrónicos y los vaporizadores para equipararlos a los tradicionales. Con esta medida, el Gobierno busca actualizar la normativa existente para adaptarla a nuevos productos relacionados con el consumo de nicotina y reforzar la protección de la salud pública, especialmente entre los menores. La futura ley amplía las zonas libres de humo al prohibir fumar o vapear en lugares como terrazas de bares y restaurantes, playas, piscinas comunitarias y paradas de transporte público. Además, estipula que los cigarrillos electrónicos y dispositivos similares sólo podrán venderse en establecimientos especializados, con el objetivo de limitar su disponibilidad y reducir su atractivo para los jóvenes.
