Despierta y automáticamente, casi mecánicamente, mira tu móvil. Un gesto que una gran masa de la población hace cada día. Y así comienza un día donde las distracciones son constantes: contestar mensajes de texto o correos electrónicos. enviar correos electrónicos, consultar las noticias y realizar otras actividades sin un propósito real, como desplazarse por las redes sociales hasta perder la noción del tiempo. Un teléfono inteligente no es el único dispositivo que permite acceder a Internet con mayor facilidad. Hay estudios como DataRTVE que demuestran que el uso medio diario ya roza las cuatro horas.
